El Chef de Taberna Argüeso en Casa

El Chef en Casa

Corren tiempos de espera, de hacer frente a una amenaza invisible que nos puede llegar a todos. De defendernos desde nuestro propio hogar y cumplir con un encierro necesario. Corren tiempos de desconcierto, de preocupación. Pero mientras nosotros sigamos aquí (y sobre eso no hay duda) vamos a estar a tu lado. Por eso quiero (y sí, hablo en primera persona) inaugurar una sección en la que no solo hablaremos sobre Taberna Argüeso, porque no solo somos Taberna Argüeso. Sino que también te contaremos secretos de nuestra cocina, pequeños recuerdos, historias. Hoy comenzamos con esta nueva manera de ver el mundo. Hoy empezamos a ver la vida de otra forma.

Como decía, hoy es un momento diferente. En muy pocos días hemos cambiado radicalmente nuestra vida, obligándonos a reconectar con nosotros. Nos vemos obligados a estar confinados en casa. Como es lógico, hay que estar activos todos los días. Hacemos deporte, realizamos tareas de mantenimiento, ponemos al día nuestro trabajo…  Además de, por supuesto, realizar las tareas propias de un hogar. En resumen: nuestra vida ha cambiado de la noche a la mañana.

Es aquí justamente, queridos amigos, donde se me asigna, por una abrumadora mayoría absoluta, la responsabilidad de avituallar, organizar y desarrollar las labores propias de “la cocina” fuera de las paredes del restaurante: en el hogar.  Y siendo completamente sincero, no entiendo la descabellada decisión que me ha obligado a volver a coger el delantal (que había colgado solo temporalmente) para enfrascarme de nuevo en la tarea de proveed de alimento a los demás . Pero he prometido a mi familia que haré todo lo posible para no fallarles en la misión.

Bromas aparte, se convierte esta tarea en un placer, en un trabajo no obligado, en un modo de, como decía, reconectar. En un momento para innovar e investigar, para jugar.

Y, hasta aquí, todo es normal. Pero un día, recibo un correo electrónico inesperado. Admito que me sorprende al leerlo y hay algo en él que, inevitablemente, le da un giro inesperado a la situación. En el email en cuestión (que no lo he comentado, pero proviene de mi agencia de comunicación) hay una propuesta. Y una que no puedo (ni quiero) rechazar.

Se trata de la proposición lógica de continuar en contacto con mi clientela, amigos, seguidores… En resumen: seguir cerca de todos vosotros. Igual que siempre.

Y aquí es donde nace la idea. Para mí, la cocina es tradición, es inspiración, es amor y respeto al producto. Es perfección e investigación, innovación y, en estos momentos difíciles, también es una válvula de escape. ¿Y por qué no compartir con vosotros todo lo que yo realice en mi cocina? Si me apetece preparar una receta personal, especial o, simplemente, con lo que tenga en la despensa ¿por qué no?

el chef en casa

el chef en casa

Amantes de la gastronomía

Sé que todos lo sois, en eso nos entendemos muy bien. Pero también sé que muchos de vosotros además de disfrutar con el resultado, lo hacéis con la ejecución de los platos. Vamos: sois unos cocinillas y en eso nos entendemos. Así que espero poder ayudaros en el día a día y contribuir a que sea mas llevadera esta espera. Esto es un trabajo en dos direcciones, nos necesitamos mutuamente.

Intentaré ser de utilidad, que todo sea práctico y al alcance de todos. Sin complicaciones, ni técnicas raras y con un lenguaje que todos entendáis. Y, sobre todo, utilizando productos disponibles en cualquier despensa, de cualquier hogar. Así que las primeras recetas serán de aprovechamiento y al alcance de todos. Lo primero antes de hacer cada post (y de preparar cada comida, eso está claro) va a ser preguntarnos: ¿Qué tenemos en la despensa? Pues eso, a utilizar la imaginación.